Dentro de nada es el cumpleaños de mi retoño, y lo único que se ha pedido es una colección de libros de piratas. Así que he pensado que, una buena forma de guardarlos, es dentro de un auténtico cofre pirata.
Voy a explicaros paso a paso como lo he hecho por si os animáis a hacer otro, así que el post de hoy va a ser larguito. Espero que os guste.
Necesitamos:
-Una caja de zapatos.
-Cartulina marrón, blanca y negra.
-Papel kraft rojo.
-Papel normal (folio) amarillo.
-Pegamento, tijeras, celo.
He utilizado como base una caja de zapatos normal, con su tapa, en la que he comprobado previamente que me cabían los libros. Las tapas de las cajas de zapatos suelen ser un poco más grandes que la base, para poder encajar. Pero para el cofre necesitaba que fueran del mismo tamaño, así que he recortado los laterales de la tapa y los he ajustado a la medida que necesitaba de la base.
Las esquinas van bien sujetas con celo para permitirme trabajar mejor luego.
La parte de arriba de la tapa la he aprovechado para hacer los laterales de mi tapa del cofre. Tenéis que hacer un círculo con el diámetro igual que el lateral de la tapa (en mi caso eran 16 cm), y cortarlo a la mitad.
Estos dos semicírculos los he sujetado en su posición también con celo, para que no se movieran mientras forraba la caja.
También he sujetado con celo la tapa a la base. Tenéis que hacerlo con la tapa completamente abierta, para que luego no de problemas a la hora de abrir y cerrar.
Y ya podemos empezar a forrar toda la caja-cofre con la cartulina marrón. Si tenéis cartulina suficiente, lo podéis hacer con una pieza entera. Para ello tenéis que medir todo el contorno del cofre tal como veis en la foto siguiente. Si vuestra cartulina no tiene el largo suficiente, podéis hacerlo con piezas, intentando que las uniones queden en la parte de abajo del cofre.
Al final, rodeando todo el cofre con cartulina, os debería quedar una cosa así:
Para los laterales, cortáis las piezas de cartulina en la medida que necesitéis,
y las pegáis en su posición.
El interior de la caja lo he forrado con papel kraft rojo que me sobró de estas
cajitas de chuches (en esta casa se aprovecha todo), ya que me pareció que le daba mas sensación de cofre auténtico. Por supuesto podéis usar cualquier otro color que os guste, papel de regalo... Eso si, os recomiendo que sea papel, porque la cartulina es muy rígida y os resultará mucho más difícil. Esto también tenéis que hacerlo con la tapa completamente abierta, para luego poder abrir y cerrar con comodidad. Os quedará una pequeña arruga en la zona de la bisagra cuando la tapa esté cerrada, pero no debe preocuparos.
Finalmente hay que rematar los laterales para que nos quede bonito y casi casi como un cofre de verdad. Para esto también he utilizado papel, en este caso amarillo, ya que con la cartulina nos pasaría lo mismo que comentaba antes, al ser tan rígida nos costaría mucho más trabajar con ella y pegarla correctamente. He cortado tiras de papel de 5 cm que he doblado por la mitad a lo largo.
Para la zona curva, no tenéis mas que pegar la parte de arriba en su sitio y en la parte lateral hacer unos cortes estratégicos para ir curvando.
El resto, como ya son lados rectos, simplemente ir pegando cada tira de papel en su sitio. Os enseño como queda por la parte de atrás:
Finalmente los elementos decorativos, la bandera pirata y la cerradura:
La cerradura la he dibujado a mano tal cual y la he pasado a la cartulina, pero seguro que en internet encontráis muchos modelos de cerraduras que os podéis descargar y calcar.
Para la bandera pirata he usado una vieja conocida, la calavera que puse en esta
camiseta pirata. Eso si, he ajustado el tamaño de la imagen antes de imprimirla, para que me quedara con la medida que necesitaba. La bandera negra la he dibujado a mano también.
Estoy deseando ver la cara que pone mi hijo cuando lo vea ¿creéis que le gustará?
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Fiesta de enlaces de Personalización de blogs.