miércoles, 26 de diciembre de 2012

Invierno floral (II).

El otro día una amiga vio el sombrero que me había tuneado con una flor para este invierno (para los que os lo hayáis perdido, podéis verlo aquí), y de repente se creó la necesidad de tener uno. Así que decidí hacerle una sorpresa para esta Navidad.




Tenía una lana sobrante de otra labor, y como en esta casa se aprovecha todo, la he utilizado para hacer el gorrito. Va tejido a ganchillo, en punto enano trabajado en círculo.



Por dentro puse una goma con la medida de la cabeza, para que se sujete mejor.


Mi amiga quería la flor en rojo. He usado el mismo patrón que la otra vez (podéis verlo aquí) combinando un  fieltro rojo liso, otro con relieve y otro estampado en pata de gallo blanca y negra. He añadido unas lentejuelas y un tul para adornar un poco. Le dan un toque más alegre y original.


A mi amiga creo que le ha gustado, porque se lo puso enseguida para estrenarlo :)



Podéis ver más flores aquí y aquí.

jueves, 20 de diciembre de 2012

La homeopatía y el agua sucia.



Se que hay mucha gente seguidora de los productos homeopáticos. Hace tiempo que vengo escuchando recomendaciones de este tipo de terapias sin ton ni son, sin consultar a un especialista, y sin saber realmente lo que se está recomendando. Y creo que eso en internet es bastante peliagudo, porque lo puede leer cualquier persona sin formación ni criterio y puede darle este tipo de cosas a sus hijos sin tener la información suficiente y, repito, sin consultar a un pediatra.
Hace tiempo escribí este post para uno de mis otros blogs (podéis verlo aquí), pero como el tema sigue y sigue, creo que es conveniente volver a hacer una revisión sobre el tema.
Soy de la opinión de que antes de darle nada a nuestros hijos e incluso antes de tomarlo nosotras mismas, debemos consultar con un especialista, porque dolencias que pueden parecer leves, en ocasiones son síntomas de otras más graves, que no se curan con una infusión de tal o una pizca de cual. Desde luego, si a mi hijo le duele la tripa una tarde porque ha comido demasiado, no hay ningún problema en darle una infusión de manzanilla que le ayude a hacer la digestión. Pero si resulta que le duele la tripa todas las tardes, esto me hará sospechar que hay algo más serio que merece ser valorado por su pediatra. Y si mi hijo tiene un problema de comportamiento en el colegio, lo que tengo que hacer es prestar atención a ese comportamiento y coordinarme con su maestra para atajarlo, no darle unas gotitas de nosequé durante meses.
Dicho esto, los defensores de la homeopatía y los remedios naturales, siempre anteponen en su defensa que lo suyo es natural, frente a lo químico de la medicina tradicional. Pues bien, mi argumento en contra es que su natural es tan químico como lo otro, simple y llanamente porque es bio-químico. Porque los principios activos de estos remedios naturales son compuestos bio-químicos. Y porque, si me apuran, los principios activos químicos que se utilizan en la medicina tradicional, son extraídos de plantas (es decir, tan bio-químicos como los otros), solo que están purificados, aislados, y mejorados para aumentar su eficacia.
Y pongo un ejemplo de andar por casa: el ácido acetilsalicílico (las aspirinas de toda la vida) en principio se extrae de la corteza de Salix alba (el sauce blanco). Pero como es una especie en peligro de extinción y resulta que el compuesto es muy fácil de sintetizar en laboratorio en grandes cantidades, no se usa la corteza del sauce en crudo, sino que se fabrican aspirinas. Así podría poner ejemplos hasta cansarme (y cansaros), de muchos otros medicamentos que son derivados de productos extraídos de plantas. La diferencia entre el medicamento tradicional y una infusión, es que con el primero sé exactamente la dosis de principio activo que me estoy tomando con cada pastillita, son dosis controladas por mi médico o mi farmacéutico que me indica cuantas debo tomar para que me hagan efecto y no tenga efectos secundarios nocivos. Pero ¿cuánta cantidad de ácido acetilsalicílico puro hay en una infusión de corteza de sauce? Pues depende: de la edad del sauce, la época de recolección, el clima, y la cantidad de corteza que ponga. Mucho más seguro tomar una aspirina ¿no os parece? ¿Cuánta cantidad de principio activo hay en una infusión hecha con una cucharada de hojas de malva? ¿alguien me lo puede decir?
(Rizando el rizo, y como acotación marginal, el plástico es un derivado del petróleo. El petróleo no es más que fósiles de plantas, es decir, un producto natural… ahora que venga alguien a decirme que una aspirina no es natural).
Otro argumento que esgrimen los usuarios de la homeopatía es que no puede ser perjudicial porque los principios activos se encuentran muy diluidos, y por lo tanto la cantidad que se toma de ellos es mínima, en contraposición a las altas dosis que contienen los medicamentos tradicionales y que provocan efectos secundarios. Para mí esto solo significa que lo que quieren venderme es agua sucia.
Me explico. Imaginaros que hacemos una infusión de manzanilla para aliviar el dolor de barriga de nuestro pequeño, que se ha indigestado un poco. Ahora, esa infusión la tiramos en una piscina olímpica (llena de agua potable, claro¡¡¡). Y todos los días sacamos un mililitro de esa piscina y se lo damos al niño para aliviarle de las digestiones pesadas. ¿Qué le estamos dando?: agua sucia. Pues esto es lo que hace la homeopatía. Y nos venden su producto, su agua sucia, a precio de oro. Seguramente a mi hijo se le quitará el dolor de barriga, pero no por el producto homeopático que le esté dando, sino porque su estómago poco a poco irá haciendo la digestión más eficazmente.
Sé que vendrá alguien a hablarme de curaciones milagrosas tomando solo agua sucia (perdón, productos homeopáticos), y entonces yo le hablaré del efecto placebo. Para las que no sepáis lo que es, os dejo este enlace que explica su funcionamiento a nivel cerebral. Pero resulta que, para enfermedades graves, el agua sucia poco tiene que hacer. Y alguien me dirá “pero ayuda”… entonces yo le volveré a hablar del efecto placebo:
Hay una corriente en la actualidad que antepone lo natural a lo químico, la medicina alternativa frente a la medicina tradicional. Hay incluso mentes más retorcidas que hablan de una conspiración de las industrias farmacéuticas para que compremos sus medicamentos. Pero ¿no hay también otra industria que se dedica a comercializar los productos homeopáticos y que intenta a toda costa que compremos lo suyo?¿y no le interesaría a esta industria homeopática minar la confianza de la gente en la industria farmacéutica tradicional?
Detrás de un medicamento hay muchos años de investigación, mucha gente que se deja las pestañas en laboratorios, una fuerte inversión monetaria para que las investigaciones salgan adelante y den como fruto un remedio eficaz, que sirva para ayudar a la gente a aliviar sus dolencias. No soy defensora a ultranza de la medicina tradicional. Pienso que tiene muchas carencias, falta mucha formación de los profesionales sanitarios a nivel bio-químico, falta mucha investigación básica sobre el funcionamiento del organismo, falta un enfoque multidisciplinar que vea el cuerpo y su entorno como un todo. Tampoco rechazo de plano los remedios naturales, porque como he comentado más arriba, una infusión de manzanilla no le hace mal a nadie. La medicina, y la farmacia, tal como las conocemos, tienen su origen en los remedios naturales y en el funcionamiento a nivel molecular de estos remedios en nuestro organismo. Lo único que digo es que, como pacientes, como consumidoras y como madres, debemos informarnos de lo que tomamos, debemos saber lo que le damos a nuestros hijos y debemos consultar, siempre, con un profesional sanitario. Lo demás, es agua sucia.
Añado este enlace a una noticia que me acaba de pasar una amiga, y que me parece que redondea la información del post: http://www.libertaddigital.com/salud/2011-12-20/sanidad-advierte-que-la-homeopatia-no-hace-nada-1276444816/)
También añad este vídeo que acabo de ver y que explica muy bien lo que es este engañabobos. Está bastante bien subtitulado, así que no tendréis problemas para verlo:


martes, 18 de diciembre de 2012

Una carpeta espacial.


Este año a mi niño le han pedido una carpeta de plástico con solapas para el colegio. Así que me dirigí a mi tienda oriental de confianza para hacerme con una, allá por el mes de agosto, antes de que nos subieran el IVA. Pero ¡oh decepción!: eran todas taaan impersonales, taaan sosas, taaan de oficina… Teniendo en cuenta que el color favorito de mi vástago es el rojo, al final me hice con esta, que no me terminaba de convencer:



Así que decidí que tenía que decorarla de alguna manera. Solo necesitaba una fuente de inspiración. Pensé en las cosas que le gustan a mi niño, y buceando por San Google encontré esta imagen:



La saqué de aquí http://www.ktmet.com/clases/index.php?title=COLOREAR_CON_EL_PAINT y a mi hijo le gustó desde el primer momento. Ahora solo necesitaba darle un poco de color. Tengo un cajón lleno de papel charol, cartulina, goma eva y demás accesorios de papelería que me han venido que ni pintados. Os recomiendo que al imprimir hagáis dos copias: una para pegar el papel de colores y la otra para utilizarla como patrón para recortar las formas.



Los colores los fue eligiendo el usuario. Para algunas zonas he utilizado papel metalizado, y para otras papel charol o cartulina, dependiendo del efecto que quería conseguir.



Al final solo había que posicionar el cohete sobre la carpeta. En este paso hay que tener en cuenta la zona que van a tapar las gomas de la carpeta, y colocar la figura de forma que no quede tapada. Las gomas se retiran para poner la decoración y se vuelven a colocar al final.



Así queda con las llamaradas completas:



En mi cajón de cosas para manualidades tengo también una goma eva adhesiva con purpurina (¡lo tiene todo!) que me venía genial para hacer unas estrellas, y un retal de fieltro estampado con robots, naves y planetas que había que aprovechar.



Una vez recortadas todas las piezas, mi pequeño duende me estuvo ayudando a pegarlas. La colocación ha sido a su gusto.



Luego solo hay que forrar. Normalmente huyo de los forros adhesivos, además, como las estrellas tienen un poco de relieve, he pensado que el forro adhesivo no iba a quedar bien (bolsas de aire y demás), así que he usado del normal que no se pega, bordeando con celo todo el interior. No tengo fotos del proceso de forrado, pero si habéis estado forrando los libros, os hacéis una idea. Finalmente solo hay que volver a poner la goma de la carpeta con cuidado de no rasgar el forro.

Y nos ha quedado así:

Por detrás, llena de estrellas de colorines:


Y por delante, con un cohete tripulado por dos robots muy simpáticos:


Mi niño está encantado con su carpeta nueva, y presume de ella todos los días en el cole.

No os perdáis tampoco una carpeta llena de música para guardar partituras y esta otra carpeta con motivos musicales. Además, si vuestros hijos son unos aficionados del espacio, podéis probar a hacer esta manualidad de cohete de cartón, y realizar un repaso a la vida de Yuri Gagarin, el primer astronauta








lunes, 17 de diciembre de 2012

La niña de rojo.


Siempre me ha resultado gracioso el personaje de Caperucita Roja. De niña, recuerdo haber tenido un abrigo rojo con capucha, solo por el placer de sentirme Caperucita. Me faltaba la cestita de mimbre y un bosque con lobo donde perderme. Lo de perderme era más factible, siempre he sido despistada. Esta Caperucita de fieltro ahora adorna mis jerséis como broche. 


sábado, 15 de diciembre de 2012

Tenemos que hablar…


Hoy es uno de esos días en los que no sabes qué pensar de la raza humana. Hace unos meses, unas amigas me recomendaron el libro Tenemos que hablar de Kevin. Es uno de esos libros que no te deja indiferente, que te deja un regusto duro y amargo y en el que no puedes dejar de pensar días después de haberlo terminado, ni aunque inicies otra lectura inmediatamente. Un libro que suscita reflexiones, duras y tristes todas ellas. Tras la tragedia de ayer en Newtown, me vuelven a surgir todas esas reflexiones. Además de pena, dolor, impotencia, rabia. Porque, una vez más, la realidad es mucho más dura, más cruel y más fría que cualquier novela. 

viernes, 14 de diciembre de 2012

Una camiseta pirata.


Para mi hijo suelo comprar camisetas básicas, tanto de manga corta como larga, que resultan muy prácticas para el colegio. Como la ropa de los chicos a veces viene en colores muy neutros, sobre todo ahora en invierno,  he decidido alegrar un poco esta camiseta poniendo unos detalles de fieltro. Al final, ha quedado una camiseta piratilla diferente.

Materiales:
-          Una camiseta básica de rayas en tonos grises.

-          Fieltro de colores para recortar las piezas del barco: negro, blanco, rojo, rosa, naranja y verde.
+
-          Hilo blanco y negro, y aguja. Como siempre, para coser a mano, utilizo hilo grueso del que sirve para hacer punto de cruz.

-          Tijeras, alfileres.
-          Una plantilla de barco pirata. La he dibujado a mano, pero podéis hacer el diseño que os apetezca. Tened en cuenta, al imprimir, el tamaño de la camiseta. Esta la he ajustado a un folio (la camiseta es de la talla 6-8), pero si es para un bebé, tendréis que reducir la imagen.


Elaboración:
-          Marcamos y recortamos las piezas de fieltro según nuestra plantilla.

-          Cosemos sobre la camiseta. He cosido primero el mástil central para que me sirva de guía para el resto de las piezas. Tened en cuenta que algunas piezas van superpuestas sobre otras, así que tenéis que coser primero las que van debajo. Podéis sujetar con alfileres para que no se mueva mientras coséis.



El pirata lleva parche y no se afeita desde hace un mes. Los detalles van bordados con el hilo negro.

Hay que coser las velas y los ojos de buey.

Los detalles de la calavera también van bordados en negro.

Y así queda al final:

Podéis ver también una camiseta rockera

jueves, 13 de diciembre de 2012

Durmiendo a un cachorro (humano).


Quiero que quede claro desde un principio que en este artículo no estoy más que expresando mi opinión particular, formada tanto por mi experiencia personal como por las observaciones que he venido realizando en mi entorno, y las lecturas que he podido recopilar sobre el tema. Está rescatado de uno de mis otros blogs y he hecho alguna pequeña modificación a día de hoy. Si queréis ver el texto original, podéis hacerlo aquí.

Cuando me embarqué en esta aventura de ser madre, pensé que mi formación podría serme bastante útil en algunos aspectos. Soy Licenciada en Biología, y aunque por circunstancias de la vida no he podido ejercer, para mí es una profesión apasionante y que te hace ver la realidad desde un punto de vista particular y a pasarlo todo por el tamiz del pensamiento científico y pragmático. Se busca a todo una explicación racional y, al final, la conclusión es que no somos más que un cúmulo de reacciones bioquímicas. Lo alucinante del tema es que algo tan simple como un conjunto de reacciones químicas, pueda dar lugar a la complejidad que conocemos como “Vida”.

Así pues, mi primer planteamiento en forma de silogismo con un bebé en casa fue: Los humanos somos animales (algunos más racionales que otros, es cierto), en concreto mamíferos. Los cachorros de mamíferos funcionan más o menos todos de la misma manera: comer, dormir, crecer, sobrevivir. Por lo tanto los cachorros humanos deben funcionar así también. 

Luego llega la abuela, las primas, las amigas bienintencionadas que ya tienen niños, las que no los tienen, el pediatra, la enfermera, la matrona… internet, libros de pediatría, revistas especializadas. Cada uno con un punto de vista diferente. Un aluvión de información y un niño con el que no sabes que hacer. Sumado a esto las hormonas, que con las reacciones bioquímicas que producen generan efectos de lo más variopintos (devastadores en ocasiones). Y te plantas y dices “Vale, tengo un cachorro, pero ¿Dónde están las instrucciones?”. Y comienza la aventura.

Han pasado 7 años desde que nació mi hijo. En este tiempo de crecimiento juntos, de aprender el uno del otro, de acompañarnos, encontrarnos y a veces desencontrarnos, la conclusión a la que he llegado difiere poco del planteamiento que tenía en un principio: los niños son cachorros y funcionan como cualquier otro cachorro: comer, dormir, crecer, sobrevivir. Es cierto que, por las peculiaridades de la raza humana la adaptación a la supervivencia es ligeramente diferente, pero las pautas básicas son las mismas. Así pues, las madres humanas deberíamos fijarnos un poco más en cómo funciona la Madre Naturaleza, y en lugar de buscar explicaciones y teorías rebuscadas a problemas sencillos, deberíamos usar algo tan sencillo, tan antiguo y que tenemos tan a mano como es el instinto. Y el instinto no es más que supervivencia.

A toda madre primeriza, sobre todo si es humana y occidental, se le plantean serias dudas a la hora de criar a su cachorro. Una de las principales es a la hora de establecer unas pautas de sueño. ¿Cuánto tiempo debe dormir un niño?¿Es normal que se despierte por las noches?¿Es bueno o malo que duerma en la habitación de los padres, e incluso en la misma cama? Esta claro que, si un niño no duerme por las noches, esto afecta a la calidad de sueño de toda la familia, y una mala calidad de sueño redunda en una mala calidad de vida. Pero, en el sueño de nuestros pequeños cachorros, lo primordial es entender que tiene un objetivo: supervivencia.

Para empezar, un bebé, sobre todo si es muy pequeño, lo único que ha conocido en su corta vida es el útero materno. Cuando nace, no sabe distinguir a su madre de sí mismo (para él, son la misma cosa). En el útero está permanentemente abrazado, en un espacio donde todo está amortiguado y donde puede dormir cuando le plazca. Por lo tanto es lógico que al nacer quiera seguir la misma pauta. La tan manida frase “no lo cojas en brazos, que se acostumbra” no tiene sentido. Ya está acostumbrado a estar en brazos, lleva 9 meses en brazos. Lo que hay que hacer es que se desacostumbre a ellos y empiece a ser independiente. Pero esto lleva un tiempo, no se puede hacer de manera brusca, es mejor actuar poco a poco. Imaginaros como os sentiríais si os sacan de un sitio calentito y protegido y de repente nadie os abraza y no entendéis nada. Pues esto es lo que sucede con los bebés. Encontrareis una exposición más amplia de este argumento en el libro “Y ahora, ¿por qué llora?” de Hetty Van De Rijt y Frans Plooij, (editado en España por Salvat, 1996). Os recomiendo que le echéis un vistazo, sobre todo las embarazadas y las que tengáis niños menores de un año. A mi me lo prestó mi matrona y fue todo un acierto.

Además de la necesidad de protección y perpetuar las pautas que ha seguido hasta ahora (=supervivencia), los bebés no tienen las mismas pautas de sueño que los adultos (=más supervivencia).  El sueño pasa por varias fases: no-REM (sueño profundo, reparador) y REM (sueño más ligero, en esta fase se producen las “ensoñaciones” que recordamos al despertar). Estos ciclos se alternan cada dos horas a lo largo de la noche, en los que la fase no-REM dura 90 minutos y la fase REM media hora. Aproximadamente dormimos unas seis horas de sueño profundo y dos de sueño ligero.

Pero en los niños muy pequeños esta pauta es totalmente diferente: Los bebés entran directamente en una fase de sueño ligero. Es por eso que cuando se quedan dormidos en brazo y los depositamos en la cuna inmediatamente, se despiertan y quieren volver a los brazos (el síndrome de la cuna con pinchos). Esta fase de sueño ligero dura unos 20 minutos, tras los cuales entran gradualmente en una fase de sueño más profundo. Algunos no se despiertan al ponerlos en la cuna durante la fase de sueño ligero, no necesitan que les ayuden a dormir, pero con otros es necesario esperar un poco (=supervivencia).

Además los ciclos de sueño son más cortos en los bebés. No duran las dos horas de las que hemos hablado para un adulto, sino aproximadamente 50 minutos. Nuevamente entrará en una fase de sueño ligero de unos 10 minutos en la que, si algo le incomoda es fácil que se despierte. Por lo tanto necesitan un entorno seguro donde se sientan protegidos para volver a dormirse profundamente sin problemas. ¿Por qué son así las fases de sueño de los niños?: Nuevamente encontramos la respuesta en el instinto de supervivencia que tenemos todos los seres vivos. Imaginaros que vuestro bebé no está tranquilamente en la cuna rodeado de todas las comodidades, sino que es un cachorro de herbívoro expuesto al ataque de cualquier depredador. Este cachorro no puede tener un sueño demasiado profundo, puesto que ha de estar listo para la huida en el momento en que su madre se lo indique. Pero si el cachorro despierta y se encuentra en un lugar apacible sin peligro a la vista, con mamá cerca, y no tiene hambre, volverá a dormirse tranquilamente.

Si el bebé tiene necesidad de calor, comida, protección, o tiene algo que le molesta (la nariz taponada, una sábana que se enreda), es beneficioso para él que tenga este sueño poco profundo cada poco tiempo. Así le será más fácil despertarse y alertar a los padres en caso de que algo fuera de lo normal suceda. Si usamos algún método para que el bebé duerma profundamente toda la noche, puede que no sea del todo bueno desde el punto de vista evolutivo: estamos limitando su instinto de supervivencia.

Podéis encontrar estas ideas más ampliadas en la web:    http://dormirsinllorar.com/sueno_infantil1.htm

Poco a poco, el sueño de los niños se va aproximando cada vez más al de los adultos y van adquiriendo unas pautas de sueño similares a las nuestras. Pero hasta que eso suceda ¿qué podemos hacer? Pues ni más ni menos que lo mismo que hacen otras madres mamíferas: proteger a nuestras crías, alimentarlos si es necesario y crear un entorno seguro en el que puedan volver a dormirse sin problemas.

Por lo tanto:
¿Cuánto tiempo debe dormir un niño? Cada uno duerme una cantidad de horas diferente y en momentos del día distintos. Lo único que podemos hacer es ayudarles a distinguir el día de la noche (con menor densidad de luz, ruidos, etc.) para favorecer una pauta de sueño nocturna, y crear un ambiente donde se sientan seguros y no tengan necesidad de despertarse en las fases de sueño ligero.

 ¿Es normal que se despierte por las noches? Si, cuando tiene hambre, frío, calor, o simplemente, se siente solo y desprotegido. Lo hace por un principio de supervivencia.

¿Es bueno o malo que duerma en la habitación de los padres, e incluso en la misma cama? Bueno, al menos durante los primeros 6 meses de vida, que comparta habitación con los padres. Así, si su instinto de supervivencia les hace despertar, es mucho más rápido para la madre volver a crear un entorno seguro y adecuado en el que pueda volver  a dormirse. A partir de los 6 meses sus pautas de sueño y comidas son similares a las adultas y para entonces ya habrá aprendido que nada malo va a pasar (los humanos no tenemos depredadores) y será más fácil que duerma toda la noche.

Respecto al colecho (dormir en la misma cama) no es perjudicial, sobre todo si se hace en ocasiones puntuales. Hasta lo que yo sé, todas las crías de mamíferos duermen en la misma madriguera con sus madres. Estamos hablando siempre de niños muy pequeños, está claro que en niños más mayorcitos puede crear una situación de excesiva dependencia y pérdida de intimidad de los padres. Pero lo que creo es que, en lugar de usar métodos bruscos y que impliquen llanto para que aprendan a dormir solos demasiado pronto, es más factible y mejor para su desarrollo evolutivo hacerlo de forma gradual adaptándonos a sus necesidades en los primeros meses, y que poco a poco se desacostumbren a dormir con mamá. Además desde el punto de vista de la biología evolutiva, a los humanos como especie no nos interesa perder el instinto de supervivencia, que es a lo que tendemos si pretendemos que desde pequeños nuestros hijos duerman solos.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Mi Iphone vintage.


Soy una friki, lo sé. Mi familia también lo sabe y hasta me comprende. Por eso, cuando vi por esos mundos de internet estas fundas para Iphone para hacer punto de cruz, no pude resistirme: ¡necesitaba una!



Para los que estéis interesados, las he visto a la venta en varios sitios. Todos on-line, a las tiendas físicas no ha llegado todavía. Al final, la compré en la mejor web de regalos, que fue donde la encontré más barata y además no cobraban gastos de envío. Las únicas pegas son que me han tardado casi tres semanas (si estáis pensando en hacer un regalo, ya podéis correr), y que solo la tienen en blanco.

Por fin me llegó el lunes. La abrí con toda la ilusión. Viene con 5 hilos y hasta con la aguja. En el folleto explicativo trae algunos diseños para coser, pero no me gustaban nada. También en internet he encontrado alguna página con más diseños (hay gente tan friki como yo por el mundo), pero ninguno me convencía. Al final, opté por hacer la inicial de mi nombre, algo muy socorrido pero que siempre queda bonito y le da un toque más personal. Elegí esta, que me gustó porque tiene un aire vintage que le queda muy bien al punto de cruz.




Como me sobraba demasiado espacio arriba y abajo, decidí completar con una cenefa que me pareció que quedaba bien con el conjunto.


Espero que os guste. Mis amigas, me consta que están verdes de envidia :P. 

martes, 11 de diciembre de 2012

Invierno floral.

Con estos fríos que nos sobrevienen estos últimos días, apetece abrigarse todo: desde los pies hasta el cerebro. Los pies con unos buenos calcetines... y para el cerebro, nada mejor que un sombrero. No vaya a ser que se nos congelen las ideas.

Tenía este viejo sombrero guardado en el fondo de un armario. Creo que lleva conmigo como 20 años (recuerdo haberlo llevado al instituto), y ahora he decidido darle una nueva vida adornándolo un poco con una flor de fieltro.


El patrón para hacer la flor lo encontré originariamente en Pinterest, pero seguro que buceando por internet encontráis muchos más (hay miles). Os pongo aquí el que he utilizado en esta ocasión por si os gusta el mismo.


La he hecho como broche, con un imperdible por detrás. Así, si me canso o me apetece ponerla en otra prenda, puedo quitarla fácilmente. 



Hace tiempo leí que la mayor parte del calor corporal lo perdemos por la cabeza. Así que ya sabéis, abrigaos bien los cráneos ¡¡¡

Podéis ver más broches para decorar gorritos aquí y aquí.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Un ángel casero.


Seguro que aun estáis ultimando la decoración navideña, o todavía estáis pensando qué llevar para el belén del colegio. Os propongo este ángel que hicimos el curso pasado.


Como veis es muy fácil de realizar y los niños pueden ayudaros (e incluso hacerlo ellos solos si son un poco mayores y mañosos). Solo hay que “vestir” un envase de esa bebida láctea que conocemos todos. En este caso utilicé fieltro, pero podéis usar cualquier retal de tela que tengáis en casa. La cabeza está hecha con papel de cocina haciendo una bola, pero si tenéis pelotas de ping-pong o bolas de corcho blanco os quedará mejor. El pelo está hecho con tiras de fieltro. Tuvimos que sujetarlo con gomas hasta que secó el pegamento (el pobre ángel parecía que estaba secuestrado). La súper sonrisa la dibujó mi hijo.


Para hacer las alas, utilicé cartulina metalizada plateada. Por un lado es metalizada y por el otro blanca, así que repasé el reborde en negro para que resaltase más. También podéis imprimir unas alas que os gusten y pegar papel de aluminio por detrás. La corona de la cabeza también está hecha con cartulina metalizada. Finalmente solo hay que pegar las alas en el angelito.


sábado, 8 de diciembre de 2012

Unos patucos para un bebé.

Últimamente en mi entorno se está produciendo una afluencia de futuros bebés, como si de epidemia se tratara. El primero de ellos ya ha nacido, un niño precioso para el que he hecho estos patucos de fieltro.

He decidido hacerlos en un tono de azul que no es el clásico azul bebé, para que no sea tan clásico. El patrón para realizarlos lo podéis encontrar en the Purl bee. Tened cuidado al imprimir el patrón, que os quede del tamaño del que queráis el patuco. Por lo demás, son muy fáciles de hacer.





jueves, 6 de diciembre de 2012

Adornos de Navidad (y III)


Como muchas familias, supongo que este será el día que habéis elegido para empezar a poner vuestra decoración navideña. Os dejo la última muestra de los adornos de fieltro que he preparado, por si os sirven de inspiración.


No os podéis perder los demás adornos de Navidad:

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Adornos de Navidad (II)


Parece que con este frío que se nos ha presentado (mi coche era un cubito de hielo esta mañana, nada menos que 2ºC), lo que más apetece es seguir preparando adornos de Navidad en el calor del hogar. Os pongo otra muestra de los que he preparado para este año.


Una idea, si no tenéis fieltro o no se os da bien coser, es que los hagáis con cartulina o papel charol y pegamento. Así, podéis aprovecharlos también para decorar alguna tarjeta.

No os podéis perder los demás adornos de Navidad:
http://elrincondenaidu.blogspot.com.es/2012/12/adornos-de-navidad-i.html
http://elrincondenaidu.blogspot.com.es/2012/12/adornos-de-navidad-y-iii.html

martes, 4 de diciembre de 2012

Adornos de Navidad (I).


Normalmente en casa esta es la semana en la que solemos preparar la decoración de Navidad. Este año me he adelantado un poco, para poder hacer unos adornos en fieltro que colgaremos del abeto. Como veis, se llevan los lunares.



lunes, 3 de diciembre de 2012

Un perro de cartón.


Hay veces que en los colegios te piden manualidades imposibles que no sabes cómo hacer ni cómo empezar. Esta vez el reto era “un animal para el belén del cole, con un cartón del papel higiénico, pero que no fuera una oveja porque las ovejas las van a hacer los de otro curso”. Bueeeno… puedes hacer un camello, un perro, un ornitorrinco, un burro, un gato… Mi hijo ha decidido hacer un perro (lo del ornitorrinco no le convencía mucho, a pesar de la originalidad del tema).

En estas ocasiones, te encuentras dos vertientes: la familia a la que se le dan fatal las manualidades y hacen lo que pueden (entre protestas de por qué nos mandarán deberes a los padres), o bien la madre súper-apañada que hace una manualidad preciosa, pero que se nota que ha hecho ella y no el niño. El caso es que el tema acaba siendo una competición por ver quién puede más y quien lo hace más bonito. Yo suelo optar por el camino intermedio: ayudo a mi hijo, le doy ideas, pero dejo que la mayor parte del trabajo sea suya. Puede que el resultado no sea tan perfecto ni tan bonito, pero al menos mi hijo tiene la satisfacción de llevar algo hecho por él mismo.

Para la cabeza del perro utilizamos este patrón de origami que encontré en portal de manualidades. Como es tan sencillo, pudo hacerlo el niño sin ayuda.


Para el cuerpo quiso que forrásemos el tubo con cartulina, para que quedase del mismo color.


Luego añadimos unas patitas hechas con cartón ondulado que tengo para manualidades. En esto le ayudé un poco, para hacer los agujeros donde meter las patas. Le añadimos una cola enroscada y listo.





Para decorarlo un poco más, podéis pintar manchitas en el cuerpo del perro. Mi hijo no quiso, así que lo dejamos tal cual. Vale, no será el perro más bonito del mundo, pero si os veis en la tesitura de que en el cole os pidan algo así, es muy fácil y lo pueden hacer los niños prácticamente solos. 

sábado, 1 de diciembre de 2012

El microondas y la casualidad.


Ayer se estropeó mi microondas. Drama. Esta mañana me he sentido como una señora antigua, calentando el desayuno en un cazo. Menos mal que es sábado, hay comercios abiertos, y he podido sustituirlo por otro.

Aprovechando la circunstancia, y para inaugurar la sección "ciencia" de este blog, os subo este post que ya publiqué anteriormente en otro blog (si queréis ver el original, no tenéis mas que pinchar aquí) y que espero os resulte interesante. 

Mi hijo aun está en la edad inocente en la que se cree en la magia más que en la ciencia. Para él, que un invento funcione, es más un azar del destino que el fruto de años de sesudas investigaciones. Y a veces es así. El microondas, como otros muchos inventos, es un subproducto de otras investigaciones que no tienen nada que ver y que se descubren por casualidad. Un día de 1946, por casualidad, el ingeniero Percy Spencer, durante un proyecto de investigación relacionado con el radar se topó con este descubrimiento que tanto ha facilitado la vida en los hogares de las generaciones posteriores.

Pero vayamos por partes. En principio, el aparato que tenemos en nuestras cocinas y que se conoce como “microondas” en realidad se llama “horno microondas”. Claro que el nombre real es un pelín largo para el día a día y ya nos hemos acostumbrado a abreviarlo. Este aparato es un generador de microondas. Pero… ¿Qué son las microondas? 

Las microondas son ondas electromagnéticas, de una longitud de onda determinada. También son ondas electromagnéticas las ondas de radio, la luz visible y los rayos infrarrojos. Lo que diferencia a unas de otras es la longitud de la onda y la frecuencia. Las microondas en concreto tienen una longitud de onda muy corta (de ahí su nombre) y por lo tanto, una alta frecuencia. En el grafico que os pongo a continuación, la longitud de onda sería la distancia que viene marcada por el símbolo λ, y la frecuencia es la distancia (en la vertical) entre el punto más alto y el más bajo de la onda.




Las microondas, aparte de ser útiles para calentar comida, tienen muchas aplicaciones en radares, radio y televisión e investigación de las  propiedades de la materia. Pueden expandirse tanto en el vacío como a través de la materia.

Las microondas de los hornos que tenemos en nuestras casas están generadas por un dispositivo basado en un tubo de vacío, que se conoce como magnetrón.  Fue precisamente probando un magnetrón cuando Percy Spencer se dio cuenta de que una tableta de chocolate que tenía en el laboratorio se había derretido. Probó los efectos del magnetrón sobre otros alimentos, y enseguida descubrió que era capaz de calentarlos con la energía de baja densidad de las microondas.

¿Cómo calientan las microondas? Todas las moléculas que nos rodean tienen una vibración residual, que no es más que una forma de energía. En un sólido, las moléculas están muy juntas y vibran muy poco. En los líquidos y los gases esta vibración es mayor y las moléculas se mueven libremente (por eso son fluidos) y se expanden si no tienen un recipiente que los contenga.

Lo que hacen las microondas es aumentar esta vibración de las moléculas. En concreto, inciden sobre los enlaces O-H de las moléculas de agua. Aumentan la rotación y la velocidad a la que se mueven estas moléculas y parte de la energía se disipa en forma de calor. Debido a que la mayor parte de los alimentos contienen una gran cantidad de moléculas de agua, es muy fácil calentarlos de esta manera. Sin embargo, no es posible calentar objetos que no contengan enlaces O-H, como por ejemplo un plato vacío.

Asimismo es conveniente, para calentar algo seco, añadirle un poco de agua. El calor se expande desde el exterior hacia el interior, como en un horno convencional. Por eso a veces, si no programamos suficiente tiempo, el interior de los alimentos se nos queda frio. Y nunca se debería calentar un líquido dentro de un recipiente cerrado, porque el agua al calentarse se transforma en vapor, que se expande, y puede hacer estallar el recipiente. Siguiendo estas mínimas precauciones, los microondas son perfectamente seguros.

¿Cómo son los hornos microondas? Al principio, este tipo de hornos eran aparatos enormes, que además se calentaban y había que instalar una tubería de agua especial para enfriarlos. Aunque se empezaron a usar en algunos restaurantes, eran poco prácticos para su uso doméstico, y el elevado coste los hacía poco accesibles para los hogares. Poco a poco se fueron perfeccionando, disminuyendo sus dimensiones y abaratando los costes de fabricación. Además el sistema de enfriamiento se mejoró, permitiendo el enfriamiento con aire, lo que eliminaba el engorro de instalar una tubería adicional. Esto hizo aumentar su aceptación por el público en general.

Un microondas por dentro sería más o menos así (la imagen está extraída de la web http://www.buscodescargas.com/averias-habituales-de-los-hornos-microondas/ ):



Como veis, tiene el magnetrón o tubo de vacío generador de las ondas, que ha conseguido reducirse de tamaño para hacer los aparatos adecuados para el uso doméstico, el ventilador que extiende las ondas por toda la caja del aparato, y el plato giratorio para que las ondas pueda incidir en todas las partes del alimento por igual. Aun así, hay zonas en las que las ondas se extienden un poco peor. Por eso siempre se calienta mejor en los bordes, y lo que quede justo en el centro se calentará peor. Cuando el aparato funciona, la puerta está perfectamente cerrada, por lo que es improbable un escape de microondas hacia el exterior. Si que pueden provocar alguna interferencia en señales Wi-Fi o Bluetooth que trabajan en la misma frecuencia de onda.

Este pequeño aparato que reside en nuestras cocinas es de gran utilidad, ha cambiado las formas de cocinar tradicionales y la propia Organización Mundial de la Salud lo defiende como un electrodoméstico seguro. Para mí, es imprescindible. Y fue descubierto por casualidad.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...